Bungie reabre el depósito de contenido de Destiny y admite que Marathon se quedó corto
Bungie dice que restaurará las campañas, los destinos y las incursiones retirados de Destiny 2 para todos los jugadores, y reformulará Marathon como un juego de supervivencia más profundo.

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Puntos clave
- Bungie anunció el 17 de septiembre de 2026 que devolverá al juego las campañas, los destinos y las incursiones retirados de Destiny 2, disponibles para todos los jugadores.
- El estudio dijo que restaurar ese contenido exige actualizar la iluminación, los encuentros, los combatientes y otros sistemas que cambiaron desde la expansión Beyond Light, y no dio fechas.
- Bungie también dijo que Marathon no llegó a tantos jugadores como esperaba y que se reformulará como una experiencia de supervivencia más profunda, con un modo JcE permanente en una actualización de diciembre.
- El cambio de rumbo llega tras una etapa difícil para Bungie, que incluye una petición de los fans con más de 400.000 firmas y unos 300 despidos.
Bungie ha pasado los últimos meses teniendo que explicar una decisión que se empeñaba en defender. El 17 de septiembre de 2026 respondió a una pregunta distinta y publicó una actualización del estudio titulada «The Next Chapter for Bungie», en la que se compromete a deshacer el Depósito de Contenido de Destiny, el mecanismo que introdujo en 2020 para retirar del juego en vivo el contenido más antiguo de Destiny 2. Las campañas, los destinos y las incursiones que se retiraron en los últimos seis años volverán, y el estudio afirma que estarán disponibles para todos los jugadores de Destiny 2.
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La entrada, acompañada de un vídeo del jefe del estudio, Poria Torkan, y del director general de Marathon, Josh Deane, es inusualmente directa sobre el motivo. «Entendemos que eliminar estas experiencias tuvo un impacto duradero en la confianza de los jugadores y en su disfrute de Destiny», escribió Bungie. «No podemos cambiar la decisión que tomamos, pero sí reconocer su impacto y hacer el trabajo necesario para repararlo restaurando estas partes tan importantes de la historia de Destiny».
Es un cambio de rumbo notable para una franquicia que Bungie parecía estar clausurando. A principios de 2026, el estudio dijo que Monuments of Triumph sería la última actualización de contenido de Destiny 2, y cuando llegó esa actualización más de 160.000 jugadores se conectaron para marcar el final. Tres meses después, Bungie dice que la despedida fue prematura.
El depósito, y por qué deshacerlo es lento
El Depósito de Contenido de Destiny fue la respuesta de Bungie a dos problemas a la vez: un juego que había crecido demasiado para mantenerlo y una cadena de servicio en vivo que no podía seguir probando y equilibrando cada actividad antigua. A partir de la expansión Beyond Light, en 2020, Bungie retiró de Destiny 2 campañas y destinos enteros, incluida la campaña original Red War. El contenido no se borró en un sentido técnico, pero los jugadores que lo habían pagado ya no podían jugarlo.
Esa decisión proyectó una sombra sobre el resto de la vida del juego. Dividió a la base de jugadores entre quienes recordaban el contenido retirado y quienes llegaron después, y planteó una pregunta que el estudio nunca respondió del todo: qué significa la propiedad en un juego cuyo operador puede arrebatarle partes.
Bungie deja claro que restaurar el contenido no es cuestión de pulsar un interruptor. «Los cambios introducidos en Destiny 2 desde Beyond Light nos obligan a actualizar la iluminación, los encuentros, los combatientes y otros sistemas subyacentes», dice la entrada. «Ese trabajo llevará tiempo, pero es necesario para que el contenido que vuelva cumpla los estándares de estabilidad y jugabilidad que tiene hoy Destiny 2».
"Ojalá pudiéramos limitarnos a pulsar un interruptor, pero vamos a comprometernos a recuperar las campañas de Destiny 2, los destinos y las incursiones que nunca deberían haberse arrancado." — Josh Deane, director general de Marathon
La frase de Deane, recogida por GamerHub, resume el tono de la actualización. Es una disculpa tanto como una hoja de ruta, y escasea en detalles. Bungie no ha dicho qué campaña, destino o incursión volverá primero, cuánto crecerá la descarga ni si la restauración llegará por etapas. El estudio solo afirma que habrá más detalles «en los próximos meses».
La magnitud de la tarea es real. Las actividades retiradas se construyeron sobre versiones antiguas del motor de Destiny 2, de la IA enemiga y de los sistemas de daño, y se diseñaron para niveles de poder de jugador que ya no existen. Recuperar una incursión como el Leviatán implica reequilibrar encuentros que se ajustaron para un juego distinto. Samuel Roberts, de PC Gamer, calificó la medida de decisión de emergencia para salvar el estudio, adoptada en el último momento posible, y señaló que Bungie la presentó como un paso entre varios y no como un plan cerrado.
Qué hay realmente en el depósito
La lista de lo que desapareció es larga, y por eso el cambio de rumbo pesa tanto entre los jugadores de toda la vida. Bungie empezó a retirar contenido con la expansión Beyond Light, en 2020, y la primera ronda se llevó la campaña original Red War que acompañó a Destiny 2 en 2017, junto con las expansiones Curse of Osiris y Warmind que vinieron después. Las rondas posteriores se llevaron la campaña Forsaken y su destino Tangled Shore, además de lugares como Titán, Io, Mercurio y Marte.
Las incursiones se fueron con ellos. El Leviatán y sus actividades de guarida, Scourge of the Past y Crown of Sorrow salieron del juego en vivo, aunque los jugadores habían pagado las expansiones que los contenían. Bungie no ha dicho qué campaña, destino o incursión volverá primero, ni si las actividades restauradas llegarán en una sola actualización o por etapas.
Hay un problema práctico que el estudio tendrá que resolver tarde o temprano. El depósito existía en parte para mantener bajo control el tamaño de instalación de Destiny 2, y restaurar años de contenido significa un juego más grande. Bungie no ha dicho cómo lo gestionará ni si volverán todas las actividades retiradas. Lo que sí ha dicho es que la restauración es un proyecto y no un parche, y por eso la actualización es pródiga en intenciones y escasa en fechas.
El depósito también se convirtió en el detonante de un debate más amplio sobre la propiedad en los juegos que se venden como servicios. Destiny 2 no fue el primer juego en vivo que retiró contenido, pero sí uno de los más visibles, y la palabra «vaulted» entró en el vocabulario de unos jugadores que habían visto cómo una compra se transformaba en algo que ya no podían abrir. Dar marcha atrás es el intento de Bungie de responder a ese debate con hechos y no con una declaración de principios.
Marathon no aterrizó como se esperaba
La misma actualización aborda Marathon, el shooter de extracción con el que Bungie apostó fuerte como siguiente gran proyecto. El mensaje del estudio al respecto es tajante: el juego no llegó a tantos jugadores como esperaba, y la solución es cambiar qué tipo de juego es.
Según The FPS Review, Bungie dice que Marathon «nunca pretendió sustituir a Destiny» y «admite que el juego no llegó a tantos jugadores como esperaba y que necesita evolucionar más allá de las limitaciones de género que el estudio le impuso». La próxima gran actualización, prevista para diciembre de 2026, añadirá un modo JcE permanente. PC Gamer informó de que el estudio quiere convertir Marathon en una «experiencia de supervivencia más profunda» y desprenderse en parte del enfoque de jugador contra jugador que lo definió en su lanzamiento.
Es un giro importante para un juego que se presentó como un shooter de extracción tenso de jugador contra jugador, al estilo de Escape from Tarkov y Hunt: Showdown. Añadir JcE permanente y apoyarse en sistemas de supervivencia acerca Marathon a un espacio abarrotado pero más indulgente. También le da a Bungie una forma de mantener vivo el juego sin depender de los números de jugadores que los shooters de extracción JcJ necesitan para gozar de buena salud.
El dinero detrás del cambio de rumbo
La disposición de Bungie a dar marcha atrás se entiende mejor a la luz de su historial financiero. The FPS Review informó de que Sony registró unas pérdidas por deterioro combinadas de aproximadamente 765 millones de dólares contra Bungie en sus resultados del ejercicio 2025, vinculadas al bajo rendimiento de Destiny 2 y al tibio lanzamiento de Marathon. Un deterioro es una rebaja contable del valor de un activo y, con ese tamaño, cuenta una historia de expectativas que no se cumplieron.
El coste humano también ha sido alto. GamerHub informó de que la decisión de poner fin a Destiny 2 provocó una petición de los fans que reunió más de 400.000 firmas, y de que a ella siguieron despidos que afectaron a casi 300 empleados. Un estudio que ha perdido a buena parte del equipo que construyó el mejor contenido de Destiny se enfrenta a una pregunta difícil: si puede devolver a las incursiones antiguas su nivel original.
La respuesta de Bungie, por ahora, es que la franquicia es lo esencial. «Destiny es fundamental para el futuro de Bungie», dice el estudio, que presenta la recuperación del contenido como el primer paso hacia «nuevas historias y juegos que todos vosotros merecéis». Ese lenguaje deja la puerta abierta a un Destiny 3 sin comprometerse a hacerlo.
Qué hay que seguir
Tres cosas determinarán si esto es una recuperación o un gesto. La primera es el ritmo de la restauración: si la primera incursión recuperada llega en meses y no en años, los jugadores tendrán algo concreto que juzgar. La segunda es la calidad, ya que el contenido antiguo reconstruido sobre un motor nuevo puede parecer una pieza de museo si el equilibrio falla. La tercera es si Bungie puede mantener el servicio en vivo de Destiny 2 con un equipo mucho más reducido a la vez que reformula Marathon.
Por ahora, el estudio ha hecho la parte que menos cuesta y más importa a sus jugadores más fieles: ha dicho en voz alta que retirar contenido de pago fue un error. Todo lo que venga después es ingeniería, calendario y dinero. Bungie ha prometido más detalles sobre el esfuerzo de recuperación en los próximos meses, y ha dejado de fingir que el depósito era un capítulo cerrado.
Lo que Bungie no ha dicho
La actualización no nombra la primera pieza de contenido que volverá, no da una ventana de lanzamiento para ninguna y no dice si las campañas y las incursiones restauradas serán gratuitas o requerirán las expansiones existentes. Tampoco confirma una secuela de Destiny.
Portada: un stand de Destiny 2 en la E3 2018. Imagen de Sergey Galyonkin, vía Wikimedia Commons, bajo licencia CC BY-SA 2.0.
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Preguntas frecuentes
- ¿Qué contenido está recuperando Bungie en Destiny 2?
- Bungie dice que ha empezado a trabajar para restaurar las campañas, los destinos y las incursiones retirados de Destiny 2, y que el contenido estará disponible para todos los jugadores del juego. No ha precisado qué campaña, destino o incursión volverá primero.
- ¿Cuándo volverá el contenido retirado de Destiny 2?
- No se ha anunciado ninguna fecha. Bungie dice que los años de cambios desde la expansión Beyond Light implican que el contenido que vuelva necesita iluminación, encuentros, combatientes y sistemas subyacentes actualizados, y que dará más detalles en los próximos meses.
- ¿Está Bungie haciendo Destiny 3?
- Bungie no ha anunciado Destiny 3. Dice que el trabajo de restauración es un primer paso para sentar las bases de nuevas historias y juegos de Destiny, sin nombrar ningún proyecto ni ventana de lanzamiento.
- ¿Qué va a pasar con Marathon?
- Bungie dice que Marathon no llegó a tantos jugadores como esperaba y que necesita evolucionar más allá de las limitaciones de género que el estudio le impuso. La próxima gran actualización, prevista para diciembre de 2026, añade un modo JcE permanente.








